Después de 14 años de uso, el uniforme militar para el combate del Ejército Nacional fue modificado. Su cambio obedeció a las exigencias del clima y la vegetación del territorio nacional y a las misiones que Constitucionalmente deben adelantar los hombres y mujeres en cumplimiento a su deber.
Su diseño y fabricación, 100% nacional, estuvo a cargo de oficiales de la Brigada Logística quienes en tiempo record dirigieron el proceso desde la idea hasta la producción de sus primeras piezas.
Los cambios brindan mayor comodidad y confortabilidad a las tropas, al mismo tiempo que el material empleado permite, incluso, la aplicación de repelentes para prevenir en algunos casos las picaduras de mosquitos (entre ellos el portador de la leshmaniasis) y evitar en un alto porcentaje la concentración de bacterias y de olores.

Se necesitaron 60 pruebas de diseño y materiales para lograr colores, texturas y motivos exclusivos para el Ejército Colombiano, hasta obtener en forma definitiva el uniforme camuflado pixelado tipo desierto y tipo selva.
El primero, será utilizado por los efectivos que operan en La Guajira y los que cumplen misiones en la Fuerza Multinacional de Paz en la Península del Sinaí; el segundo en las otras unidades militares.
De la misma forma se modernizarán los demás elementos del uniforme como gorras, botas, camisetas, chalecos y sacos de campaña, entre otros.
El diseño fue patentado por el Ejército de Colombia, razón por la cual será la única Institución con derecho a reproducirlo, su uso estará restringido para particulares.
Agencia de Noticias del Ejército (ANE).