Dos siglos sosteniendo con ímpetu y gloria los colores de la bandera y el honor de ser soldados de la Patria.
En la celebración más importante para nuestro glorioso Ejército Nacional, honramos el ímpetu y la valentía de los hombres y mujeres que, durante 216 años, han tejido con honor y gloria la historia de esta institución, que ha llevado como insignia la defensa de nuestra soberana patria.
Forjada en un camino de sacrificio y entrega, la Décima Quinta Brigada sostiene con firmeza los cimientos de honor, disciplina y vocación de servicio: valores que definen lo que significa honrar el título de colombiano y hacer patria desde cualquier rincón del país. A través de sus soldados, que sin descanso abren camino por las espesas selvas del rico territorio chocoano, la Brigada reafirma su compromiso inquebrantable con la protección de la población civil de esta región.
Hoy, con firme convicción y el orgullo de llevar marcado en el pecho el valor de los héroes que lo entregaron todo por la libertad de nuestra nación, rendimos homenaje a quienes construyeron este legado; a quienes hoy lo siguen forjando con determinación y carácter, en una institución que se transforma sin dejar nunca de cumplir su misión; y a quienes ofrendaron su vida, defendiendo hasta el último aliento el honor de ser soldados del Ejército Nacional, soldados de la patria.
La Décima Quinta Brigada, tras años de trabajo incansable por la protección del territorio chocoano y su cálida población, continuará firme en el cumplimiento de su misión constitucional: la defensa de la nación.