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El Castillo renace: una obra de Ejército de la mano con la comunidad

En las entrañas del Meta, a 97 Kilómetros de la capital del departamento, específicamente al suroccidente de esta región, encontramos el municipio de El Castillo, una localidad que cuenta con no más de 4.000 habitantes, hombres y mujeres amables, trabajadores pero por encima de todo orgullosos de su pueblo y con un gran sentido de pertenencia y ganas de sacar adelante el lugar donde nacieron.
Observando de forma detenida el pasado cercano de los habitantes de este municipio, vemos cómo durante muchos años, o más bien décadas, sus ganas fueron mermadas ya que por su geografía rica en fauna y flora, además de ser bañada por ríos como el Ariari, se convirtió en un sitio estratégico para los grupos armados al margen de la ley. Fueron épocas duras, donde la inseguridad y el temor eran el pan de cada día cohibiendo así a la población de poder desarrollar proyectos productivos o simplemente contar con la posibilidad de soñar con un futuro, alejados de los actos ilícitos que promovían estos grupos en la región.

Como si fuera poco, el tener que lidiar con la presencia de los grupos guerrilleros al inicio de este nuevo milenio, con el surgimiento de los grupos paramilitares la situación aparentemente no podía empeorar, se tornó insostenible no podíamos salir hasta tarde, no podíamos tener cámaras ni registrar la situación que se vivía en nuestro municipio, porque portar una cámara era interpretado como un desafío, asegura Laura Gilma Moreno Urrea ex alcaldesa de este municipio (Período 2001-2003) quien lamentablemente fue una de las víctimas de los diversos ataques y enfrentamientos entre estos grupos armados ilegales.

Aunque es muy difícil obtener registros del gran daño causado por las Farc y los paramilitares en el territorio por el temor que infundían en la población, las huellas que dejaron sus actos aun están marcados no solo en la mente de los habitantes sino en la paredes, calles y construcciones del pueblo, pero como bien dice el dicho que después de tocar fondo lo único que resta es subir o salir adelante, esta población tomó las riendas del futuro de su municipio, y la gota que rebosó el vaso fue un acto cobarde de ataque en contra de la población, cuando terroristas de las Farc dejaron en el centro del pueblo una volqueta con más de 20 cilindros bomba: nosotros veíamos que ellos dejaron una volqueta y fueron estirando un cable hasta la otra esquina, comenta la ex-mandataria quien ante el temor se refugió junto a su familia para protegerse, porque efectivamente ya presentían lo que podía pasar. Minutos después sintieron una fuerte explosión que removió nuestras cabezas y que destruyó el hospital local, una guardería, el colegio y causó daños a un gran número de viviendas, allí en el lugar donde explosionó la volqueta quedó el sumido en la calle, es una huella que no se borra, expresa Laura Gilma con tristeza en su cara.

La señora María Buitrago narra la experiencia que ha dejado marcas en su mente y en su cuerpo, pues ella estaba muy cerca del lugar en donde explotó la volqueta y la levantó del pavimento dejándola muchos metros más adelante, junto con sus dos pequeñas hijas: Cuando sonó el bombazo, eso me levantó de una esquina a otra con mis dos niñas, y donde cayó el cilindro ahí caímos nosotras, las heridas quedaron esparcidas por todo su cuerpo y el de su hermana quien iba metros adelante sufriendo una lesión grave al oído. Esas son las secuelas de una guerra en la que personas inocentes tuvieron que pagar hasta con su vida.

Pero, pese a la barbarie sin límites, esta explosión no dejó víctimas fatales pero sí se convirtió en el acto que marcó el punto de partida para decidir tomar las riendas de su pueblo, y de la mano de las autoridades locales, entre ellas el Ejército, lograr la reconstrucción ladrillo a ladrillo de El Castillo. El Ejército Nacional, de la mano con el Ministerio de Defensa y sus planes de recuperar estas poblaciones en todos los sentidos, se ha puesto el firme objetivo de instalarse en estos municipios azotados por la violencia, y en un trabajo conjunto con la comunidad está desarrollado proyectos que complementen las labores de consolidación.

Es así como en la actualidad, la Cuarta División del Ejército, con recursos del Ministerio de Defensa y a través del Grupo Asesor del Comandante, construye un polideportivo con el fin de llevar espacios donde la juventud y la población en general pueda invertir su tiempo libre, esto aunado a que ya fue entregada una calle pavimentada en el barrio San Jorge donde se invirtió cerca de 550 millones de pesos, obras que son realizadas en su totalidad por los soldados del Batallón de Ingenieros, quienes trabajan de forma incansable en compañía de los soldados que al otro lado de las obras llevan alegría y recreación a la población, así como coadyuvar en el desarrollo de proyectos productivos en el marco de la legalidad, previniendo de esta forma que estos lugares sigan siendo foco del reclutamiento ilícito por parte de los grupos al margen de la ley.

Dínora Martínez, es una de las habitantes de El Castillo que ha tenido que sufrir la muerte de sus hermanos y su esposo en manos de los grupos armados al margen de la ley. Ella, apoya todas las iniciativas que permitan que el municipio resurja si mi tierra resurge yo hago lo mismo afirma. Así mismo, hace un llamado a todos aquellos jóvenes que están conformando las filas de las Farc, a que aprovechen estos momentos de esperanza y derecho a una nueva vida. Agradezco a todos los soldados que han trabajado incansablemente para entregar a tiempo esta obras. Esa es la forma de hacer la paz, para integrarnos y lograr estos trabajos

La señora Laura Gilma Moreno, afirma su compromiso con su pueblo diciendo: No nos podemos quedar en el pasado, hay que reconstruir, debemos avanzar y estamos felices porque nos incluyeron en el plan de consolidación y ver hoy al Ejército haciendo obras en el casco urbano, pavimentando calles y haciendo polideportivos, eso genera mucha alegría en la población. Ahora se ve que esto es otro ambiente.

De esta forma, el renacer de El Castillo se ha logrado a través de la iniciativa de trabajar de la mano con el Estado en cabeza del Batallón de Infantería No. 21 Batalla Pantano de Vargas de Ejército, y construir una nueva realidad con bases legales que prevenga el surgimiento a futuro de las actividades ilícitas y grupos al margen de la ley, se ha alejado el temor que en algún momento crearon los terroristas, convirtiéndose así en un municipio ejemplo para la región del Ariari, de cómo se puede renacer y crecer en medio de tantas dificultades.