EJERCITO

Historia de Artefactos Explosivos en Colombia

22 de septiembre de 2015

1940 - 1950
En los hechos que provocaron el Bogotazo, el 9 de abril del 1948, se emplearon algunos artefactos explosivos. Posteriormente, en 1952 el miembro del grupo armado ilegal guerrillero liberal Guadalupe Salcedo Unda, en un sitio conocido como Turpial, del municipio de Orocué, en Casanare, emboscó al Ejército empleando ollas llenas de pólvora, en ese hecho el Ejército sufrió 96 bajas.

1960 - 1980
En la década de los setenta, los Gaoml, como el autodenominado Ejército de Liberación Nacional (ELN), copiaron las prácticas de países como Vietnam, Laos y en especial Camboya, empleando masivamente minas antipersonal (MAP), estrategia liderada por el cura Manuel Pérez Martinez (alias "Poliarco") que para 1974 y 1976 seleccionaron como laboratorio de pruebas la zona rural de los municipios de San Vicente de Chucurí y El Carmen. Esta tarea fue encomendada a uno de sus elementos más carentes de escrúpulos, quien además era natural de la primera población: Nicolás Rodríguez Bautista, conocido con el alias de Gabino, actual cabecilla máximo del autodenominado ELN.

En el año de 1980, se conciencio en la comunidad nivel internacional en cuanto el repudio contra el uso de minas antipersonal considerándolas medios ilícitos de hacer la guerra dando origen al protocolo II CCW, que nos habla de la prohibición y restricción de Minas, Armas Trampa y Otros Artefactos.

En 1980, un lote de minas les fue incautado al M-19 en camiones que se dirigían a Mocoa, Putumayo, cuando este grupo planeó el ataque a esa ciudad.

1985- 1990
La estrategia del 80-20 que emplea de una forma sistemática, generalizada preconcebida e indiscriminadamente minas antipersonal fue socializada y compartida por el autodenominado ELN con los demás GAOML (FARC, EPL, M-19, Mkl, Prt, entre otros) entre los años 1987 y 1990 cuando hacían parte de la coordinadora guerrillera Simón Bolívar.



La primera noticia sobre el empleo de las minas como método de ataque del autodenominado Eln apareció publicada en la sección judicial del periódico Vanguardia Liberal del martes 22 de mayo de 1990, en noticia titulada Esa maldita violencia, donde se reseñó: La última modalidad de la lucha de los grupos armados ilegales guerrillera quedó al descubierto. Se trata de dinamitar los lugares en donde las tropas regulares llegan a colocar sus bases o puestos de control, dentro de las labores que desarrollan en las llamadas zonas rojas caracterizadas por la constante alteración del orden público. Este matutino bumangués comenzó a registrar noticias que informaban sobre campesinos que resultaban víctimas de las minas antipersonales. Estos artefactos fueron conocidos inicialmente en el argot popular como rompepatas y luego se les cambió su denominación por quiebrapatas, (Expresión que subsiste en el lenguaje común).

La primera noticia publicada sobre los efectos en la población civil decía: Un muerto y dos heridos de una misma familia fue el saldo que dejó el estallido de las minas llamadas rompe patas en El Carmen. La acción violenta efectuada por la Coordinadora Guerrillera tuvo lugar en el sitio denominado El Silencio, de la vereda La Fortuna de esta localidad. En la explosión pereció Alicia de Camargo de 30 años y quedaron heridas su hija de cinco años, Carolina Camargo Luna, y la anciana Berta Luna, madre de la primera y abuela de la niña.

Fue tal el impacto que tuvo esta iniciativa del autodenominado ELN, que los demás movimientos alzados en armas, en particular las autodenominadas FARC, optaron por emplear las MAP para entorpecer el desarrollo de las operaciones militares en su contra. En 1982 las autodenominadas Farc-ep celebraron su Séptima Conferencia Guerrillera, que abogó por un cambio importante en su estrategia, históricamente habían estado haciendo la mayor parte de su lucha en las zonas rurales, y se limitaban a enfrentamientos a pequeña escala con las Fuerzas Militares colombianas, para 1982, el aumento de los ingresos por el "boom de la coca" les permitió expandirse a un ejército irregular y luego lanzar ataques a gran escala contra las tropas colombianas. También comenzaron a enviar combatientes a Vietnam y la Unión Soviética para el entrenamiento militar avanzado. A mediados del año 2000, las autodenominadas Farc optaron por copiar el modelo de la guerra de minas que llevo a los Jemeres Rojos al poder en Camboya, el llamado 80-20: 80 % acciones con minas y 20 % de acciones militares

Las prácticas delictivas de algunos grupos armados implican la distribución de minas y AEI, con el fin de detener a la Fuerza pública, por la rapidez e irregularidad con que son colocadas, es imposible elaborar mapas o señalizar los lugares que han sido minados. (En algunos casos resultará muerto o mutilado algún miembro del grupo que sembró las minas).

La práctica de minar los cuerpos de civiles y combatientes muertos o heridos para sorprender a quienes pueden auxiliarlos es también frecuente. Evidentemente estas prácticas, lejos de respetar los principios del Derecho Internacional Humanitario (DIH), atentan contra la integridad de civiles, cuerpos de Paz y organizaciones humanitarias dedicadas a la atención de las víctimas de los conflictos armados, desembocando en perfidia.

Por haberse quedado cortó el Protocolo II de la CCW de 1980 y su enmienda de 1996, en cuanto la lucha contra las minas antipersonal (MAP), se dio origen a la convención de Ottawa en 1997 en donde además de la prohibición y restricción de minas, implicaba la destrucción y desarme de este tipo de armas confirmado que son un medio ilícito para hacer la guerra

Grupos de actores no estatales, como las autodenominadas FARC y el autodenominado ELN, también han declarado haber usado MAP y AEI como parte de sus arsenales. En 1997 el Gobierno de Colombia firmó la Convención sobre la Prohibición del Empleo, Almacenamiento, Producción y Transferencia de Minas Antipersonal y su Destrucción, buscando la construcción de alianzas que lleven a hacer realidad los mandatos de la Convención.

Las pruebas del uso creciente de minas en Colombia se pueden constatar a diario en la prensa, en los informes militares y en los reportes hospitalarios de pequeñas comunidades rurales donde civiles y combatientes, niños y adultos, mueren frecuentemente después de largas e intensas agonías.

La estrategia que los grupos armados organizados al margen de la ley, (FARC - ELN) han implementado en Colombia, han sido el producto de años de empleo de medios y métodos ilícitos de guerra, que han cobrado victimas tanto civiles como de miembros de la Fuerzas Publica legítimas del Estado y que afectado considerablemente al desarrollo de la Nación.

Colombia es el único país de América Latina donde aún se instalan estos artefactos; por parte de los grupos armados organizados al margen de la ley, los municipios afectados suman más de un centenar, aproximadamente el 15 % del territorio del país. En los últimos años Colombia pasó de tener una problemática leve en esta materia a la categoría de grave, según estándares internacionales.


GENERACIONES ARTEFACTOS EXPLOSIVOS

De acuerdo con el estudio efectuado por la mesa de trabajo del Comité de Revisión estratégica e innovación (CRE-I) en el año 2011, se distinguieron cuatro distintas generaciones de Artefactos Explosivos que han sido empleadas en el accionar delictivo de los Grupos armados organizados al margen de la ley (Gaoml) en la última década:

Primera generación de artefactos explosivos 2002 - 2004




A partir del año 2002, en el escenario de las negociaciones de los Diálogos de Paz que se produjeron en el Departamento del Caquetá, entre las autodenominadas FARC-EP y el Gobierno del momento, este grupo armado ilegal aprovechó las limitaciones operacionales de las Fuerzas Militares, enmarcadas en una zona de distención (despeje), con el fin de expandir sus contactos a nivel internacional para obtener entrenamiento y capacitación para la implementación y producción en masa de todo tipo de Artefactos Explosivos, logrando obtener el apoyo de grupos terroristas como Euskadi Ta Aztakazuma (Eta) y el Ejército Republicano Irlandés (Ira).

Esta generación de explosivos corresponde a Minas antipersonal (MAP) cargados con elementos metálicos, que cobraron la vida de 1410 víctimas del Ejército Nacional.

Estos Artefactos Explosivos fueron contrarrestados por las Fuerzas Militares a través de la conformación de Equipos de Explosivos y Demoliciones (EXDE) y los grupos de Manejo de Artefactos Explosivos (MARTE). (CRE-I, 2011)

Segunda generación de artefactos explosivos 2004 - 2006



Surge la segunda generación de artefactos explosivos, caracterizada por emplear sistemas de activación por cable de mando y el uso de temporizadores. Estos cambios incrementaron de manera sustancial el número víctimas del Ejército que ascendió a 2023 en este período.

El gobierno, por su parte, contrarrestó este fenómeno mediante la adquisición de tecnología como los trajes de alta protección y robots de reconocimiento. (CRE-I, 2011)

Tercera generación de artefactos explosivos 2007 y 2009



Aparecieron los AEI de tercera generación diseñados con sistemas de activación en frecuencias de radio VHF y UHF, temporizados y sujetos a cargas explosivas de hasta 500 kg. El empleo de estos artefactos explosivos se incrementó de manera sustancial toda vez que en el Plan Renacer de las Farc, emitido por el extinto jefe de mencionada organización alias Alfonso Cano, ordeno, la instalación masiva de Artefactos Explosivos con adaptaciones e innovaciones en los sistemas de activación, que esa sería la única manera de igualar los bombardeos de la Fuerza Aérea. Hubo un número de 1403 víctimas del Ejército

La respuesta institucional consistió en la implementación de los oficiales Asesores de explosivos Divisionarios, contramedidas electrónicas.

Cuarta generación de Artefactos Explosivos surgió en el año 2010 a la fecha



En la actualidad, estos Artefactos explosivos introdujeron una tecnología con sistemas de activación de frecuencia en celular de tecnologías 3.5 GSM y 3G temporizados y aumentaron el tiempo de activación a la frecuencia VHF y UHF. Cabe destacar que este tipo de artefactos han sido empleados en Afganistán e Irak y que en cinco departamentos Antioquia, Arauca, Cauca, Caquetá, Huila, incluyendo el Distrito Capital donde se han registrado atentados con sistemas armados con decodificadores de Tonos Multifrecuencia (DTMF) sujetos a los celulares o a los radios de transmisión, dirigidos contra los técnicos que desarrollan actividades de neutralización de Artefactos Explosivos. (CRE-I, 2011)

La respuesta efectiva del Ejército fue la implementación de Equipos EXDE DELTA.
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