Ejercito Nacional de Colombia

La operación Jaque

02 de julio de 2018

La maniobra militar que terminó con la liberación los secuestrados tuvo una mezcla de inteligencia electrónica y acción de grupos elite.
La cinematográfica maniobra militar que terminó con la liberación de Ingrid Betancourt y catorce personas más tuvo una mezcla de inteligencia electrónica y acción de grupos elite, que se han convertido en el azote de las Farc.

El comando militar que rescató la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y catorce personas más de las manos de las Farc se hizo pasar por un grupo de funcionarios de una empresa privada de helicópteros.

Recogieron a los secuestrados y a un puñado de sus captores en los Llanos para trasladarlos a un sitio diferente del país, presumiblemente donde se encontraba el nuevo líder del Grupo Guerrillero, alias, Alfonso Cano.

Una vez a bordo, los miembros de los cuerpos especiales del Ejército se identificaron, arrestaron a los guerrilleros y condujeron a los secuestrados a la base militar de Tolemaida.

Semejante acción, sin precedentes en la guerra contra las Farc, se montó con un enorme apoyo de inteligencia electrónica y con una operación de infiltración en las filas del grupo subversivo.

De hecho, las fuerzas militares tenían detectada la ubicación de los rehenes desde febrero, pero no se habían movido en espera de mejores condiciones de seguridad.

La nueva estrategia se ha venido implantando desde el año pasado con entrenadores israelíes, que complementan la ayuda electrónica estadounidense, con una mayor osadía y precisión en la acción militar.