1201 hombres vestidos con honor engalanaron el campo de paradas de la Escuela de Soldados Profesionales durante la ceremonia de graduación del curso de formación n. 70 extraordinario.
En una majestuosa e imponente ceremonia militar que se desarrolló en el campo de paradas, Soldado Juan Bautista Solarte, y que no se realizaba desde hace más de dos años, asistieron orgullosos, los familiares y amigos de los nuevos soldados profesionales.
Tras ocho semanas de completar la instrucción, formación y entrenamiento que implementó el Ejército Nacional para fortalecer la formación de los soldados que vigilarán y protegerán la nación, los jóvenes que ingresaron en mayo a la escuela con el objetivo de convertirse en soldados profesionales, alcanzaron uno de los primeros logros de su carrera militar.
En esta oportunidad, el curso de soldados profesionales n. 70 extraordinario honra la memoria del soldado Yerley Alfredo Astudillo, quién perdió la vida en cumplimiento del deber después de servir a su país.
Con los 1201 alumnos que se graduaron, la Escuela entregó al país, durante este primer semestre del año, 3901 nuevos soldados que han sido desplegados en todo el territorio nacional.
Con la Medalla Teniente General Gustavo Rojas Pinilla fue condecorado el soldado profesional Sebastián Velásquez Ramírez, quién se destacó por sus méritos académicos, militares y profesionales ocupando el primer puesto del curso. Expresó que el amor a su institución, al compromiso y a la disciplina, sumados al apoyo incondicional de su familia le permitieron alcanzar esta meta que se trazó al iniciar el curso.
El General Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda, Comandante del Ejército Nacional, agradeció a la Fuerza Pública su vocación y compromiso que representa el servicio que brinda al pueblo colombiano. Así mismo, recuerda que la legitimidad de la institución está en todas sus acciones y que se deben realizar de manera transversal a la Constitución, la ley y en el respeto por los Derechos Humanos. El Ejército continuará su acción decisiva por Colombia para velar por el bienestar de todo el territorio nacional.
Estos nuevos protectores de la seguridad y la democracia representan a los miles de hombres y mujeres que diariamente trabajan en la consolidación de la paz en defensa del orden y la soberanía. Ellos, inspirados por Dios siguen el legado de los próceres de la independencia que consolidaron el triunfo de la nación.