En desarrollo de operaciones militares ofensivas, tropas de la Fuerza de Despliegue Rápido N.º 11 sostuvieron un combate de encuentro contra integrantes del grupo armado organizado residual, GAO-r, Bloque Jorge Suárez Briceño, y lograron destruir un laboratorio para el procesamiento de clorhidrato de cocaína, afectando de manera significativa las economías ilícitas de esta organización criminal.
En desarrollo de operaciones militares, tropas del Batallón de Despliegue Rápido N.º 33 del Ejército Nacional, en coordinación con la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional, sostuvieron un combate de encuentro contra presuntos integrantes de la Estructura Jhon Linares, del grupo armado organizado residual Bloque Jorge Suárez Briceño, en la vereda Caño Tigre, zona rural del municipio de San José del Guaviare, Guaviare. Durante la maniobra fue ubicado y destruido un laboratorio empleado para el procesamiento de clorhidrato de cocaína.
En el lugar fue destruida más de una tonelada de clorhidrato de cocaína (1070 kg), 700 kg de pasta base de coca, además de 900 kg de cloruro de sodio, 1056 galones de cetona y 1980 galones de ACPM, insumos utilizados para la producción del narcótico.
Así mismo, las tropas inutilizaron la infraestructura y los equipos empleados para el procesamiento de la droga, entre ellos hornos microondas, una prensa, una empacadora al vacío, plantas eléctricas, lavadoras, electrobombas, un extractor de calor, un compresor, una filtradora, una gramera y demás elementos que hacían parte de esta cadena de producción ilícita.
La destrucción de esta infraestructura ilícita afecta de manera significativa las finanzas criminales del GAO-r Bloque Jorge Suárez Briceño, con pérdidas estimadas en más de 6000 millones de pesos, al tiempo que impide que 2675 millones de dosis de clorhidrato de cocaína lleguen a los mercados de consumo. Este resultado contribuye a debilitar la cadena del narcotráfico y sus efectos asociados, como la drogadicción, la violencia y otras formas de criminalidad que afectan a miles de familias en Colombia y el mundo.
Con este resultado, el Ejército Nacional continúa debilitando las fuentes de financiación de los grupos armados organizados residuales que delinquen en el suroriente colombiano, afectando sus capacidades logísticas y criminales, al tiempo que ratifica su compromiso con la protección de la población civil, la preservación de la seguridad y la lucha frontal contra el narcotráfico.