En el marco del Día del Héroe de la Nación y sus familias, el Ejército Nacional de Colombia, a través del Comando de Personal y su Dirección de Familia y Bienestar, honra con respeto y admiración a quienes han ofrendado su vida y bienestar por proteger a la nación.
Este homenaje revive las historias que construyen patria, que nos recuerdan que detrás de cada uniforme hay seres humanos que, aún en medio del dolor, eligen levantarse.
Una de esas historias es la del Soldado Profesional Amadeo Enrique Laguna Rivera, de 22 años, quién en su momento fue orgánico del Batallón de Infantería N.º 33 'Batalla de Junín', en Córdoba. La vida de Laguna está marcada por un antes y un después. El 23 de marzo de 2024, durante el cumplimiento de la misión, un artefacto explosivo improvisado cambió para siempre su destino. Ese día, perdió su extremidad inferior derecha tras pisar una mina antipersonal. Sin embargo, lo que parecía ser el final se transformó en el inicio de una nueva misión, el reinventarse y seguir adelante.
Desde entonces, su camino ha sido ejemplo de superación. Con el apoyo constante del Ejército Nacional, especialmente de la Dirección de Familia y Bienestar y la Dirección de Veteranos y Rehabilitación Integral (DIVRI), Amadeo emprendió un proceso de rehabilitación integral que lo condujo a reencontrarse con la vida a través del deporte. Hoy es un deportista de alto rendimiento que entrena en la DIVRI, representando con orgullo a la institución en competencias nacionales e internacionales de voleibol sentado, disciplina en la que ha logrado ganarse medallas internacionales y el respeto de quienes lo conocen.
La historia del soldado no es solo la de un militar herido, sino la de un joven que eligió seguir adelante, que convirtió su dolor en fuerza y su experiencia en inspiración. Es la viva muestra de que el heroísmo no termina en el campo de batalla, sino que continúa en cada paso de recuperación, en cada logro alcanzado y en cada bandera que ondea con esperanza.
Porque los héroes no se detienen, se transforman y cuando el cuerpo cae, las ganas y la fuerza de voluntad sigue marchando.
Es así como hoy, en el Día del Héroe de la Nación y sus familias, enaltecemos el valor, la entrega y la resiliencia de nuestros soldados, reconociendo en ellos la grandeza de quienes, incluso en la adversidad, siguen luchando por Colombia.