Soldados de la Brigada de Ingenieros de Desminado Humanitario, sobrevivientes de minas antipersonal de la Fuerza Pública y estudiantes, se dieron cita en la Universidad Militar Nueva Granada, en Bogotá, para conmemorar esta importante fecha y reflexionar sobre el impacto del desminado en la construcción de paz.
Durante la jornada, el teniente coronel Joel Umbarila Cadena, oficial de operaciones de la Brigada de Ingenieros de Desminado Humanitario, destacó: «Nuestra Brigada tiene actualmente la responsabilidad de intervenir 69 municipios y zonas del país. Este año hemos logrado liberar de sospecha de minas territorios en La Montañita y Florencia, en Caquetá, así como en Toledo, Norte de Santander. Detrás de cada territorio entregado hay familias que regresan, niños que vuelven a jugar sin miedo y campesinos que retoman su labor de sembrar vida. Nuestra meta es avanzar en la entrega de 15 territorios más este año; pero más allá de cualquier cifra, lo que nos impulsa es el compromiso con cada comunidad».
El evento también se consolidó como un espacio de aprendizaje, inspiración y transformación. El Departamento Jurídico Integral del Ejército Nacional y la Universidad Militar Nueva Granada desarrollaron la charla «Transformarse para transformar», liderada por Francisco Pedraza, sargento primero, veterano del Ejército Nacional, campeón nacional y múltiple medallista en deporte paralímpico, quien hoy se destaca como conferencista motivacional y de liderazgo. Su testimonio se convirtió en un ejemplo de resiliencia, superación y fortaleza e inspiró a los asistentes a transformar las adversidades en oportunidades de vida.
La jornada estuvo acompañada de un emotivo showcase del equipo de paravoleibol de la Liga de Deportistas con Discapacidad de las Fuerzas Armadas, donde, a través del deporte, se evidenció que la disciplina, el trabajo en equipo y la determinación no tienen límites, enviando un poderoso mensaje de inclusión, esperanza y capacidad de superación.
Como parte de la experiencia, los desminadores desarrollaron una pista demostrativa en la que estudiantes y visitantes conocieron de cerca las capacidades de desminado manual, canino y mecánico empleadas por los uniformados. Así mismo, se promovió la educación sobre el riesgo de minas antipersonal, fortaleciendo la conciencia y la prevención en la comunidad.
Adicionalmente, se presentó un estand de proyectos productivos liderados por habitantes de territorios que hoy están libres de sospecha de minas antipersonal. Estas iniciativas reflejan cómo la recuperación del suelo no solo devuelve la seguridad, sino que también abre la puerta al progreso económico y a nuevas oportunidades de vida.
La jornada concluyó con un mensaje contundente de sensibilización dirigido a la comunidad nacional e internacional, en el que resaltaron las consecuencias nefastas del uso indiscriminado de minas antipersonal como método ilícito de combate en los conflictos armados.
Este espacio reafirmó el compromiso de continuar trabajando por un país libre de sospecha de minas, donde la vida, la dignidad y la esperanza prevalezcan sobre cualquier forma de violencia.