En un esfuerzo conjunto cargado de compromiso y vocación de servicio, la Brigada de Ingenieros de Desminado Humanitario y el Hospital Militar Central del Ejército Nacional de Colombia unieron capacidades para llevar esperanza a las comunidades de Pelayo (Córdoba) y Necoclí (Antioquia).
Gracias a esta articulación solidaria, se logró recolectar y entregar más de una tonelada y media de ayudas humanitarias, que incluyeron víveres no perecederos, medicamentos, calzado, útiles de aseo y alimentos para mascotas (perros, gatos y gallinas).
Cada aporte representa el compromiso institucional y humano de quienes trabajan día a día por el bienestar de las comunidades más vulnerables. Esta iniciativa no solo llevó asistencia material, sino también un mensaje claro de acompañamiento, empatía y respaldo.
Porque servir va más allá del deber: es extender la mano, aliviar necesidades y fortalecer la esperanza en cada territorio donde Colombia lo necesita.